Vivir la vida, sonreír, comerme el mundo, ser feliz y hacer feliz a los demás. Tener todo el rato presente que las verdaderas personas que me importan son aquellas que siempre estuvieron, están, y siguen estando ahí, apoyándome, escuchándome, ya sea en las buenas o en las malas. ¿El amor? ¡Al carajo el amor! Hace tiempo dejé de creer en él. Empieza perfecto, el tiempo que dura bien, con algunos problemas, y finalmente se acaba, perdiendo siempre el que quiere más. Como aquella canción de Melendi. Y así, siempre. Por eso no soy muy partidaria del amor; tampoco creo en eso de "tu media naranja".
Por eso, a partir de ahora voy a mirar para delante, disfrutar al máximo, y, simplemente... VIVIR LA VIDA. Sin tener la necesidad de cargar con la famosa "media naranja" de la que tanto hablan.
jueves, 19 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
Ahora lo único que necesito es empezar de cero...
¡Imbécil! No te mereces ni que te nombre, ¡gilipollas! No quiero volver a pensar en tí, ni si quiera hablar de ti, tan sólo quiero olvidarte, olvidar todo esto que me has hecho, tanto daño; tanto dolor... ¡Joder! Cada vez estoy más segura de que un virus de bipolaridad afecta al sector masculino.
Y, ahora, sin más, ¡HASTA NUNCA!
Y, ahora, sin más, ¡HASTA NUNCA!
sábado, 14 de mayo de 2011
Sí, y ahora voy yo, y me lo creo.
¿Qué decías? ¿Que me querías, no? ¿O tal vez que me amabas? ¿Que lo era todo para ti? ¡Y una mierda! Por fin descubrí cómo eres en realidad, aunque no sé si era lo que yo realmente quería. Me cuesta llegar a creer cómo me creí tus mentiras, ésas que me decías una detrás de otra, con el fin de... ¿hacerme feliz? Já.
Ahora no soy feliz, por tu culpa. De verdad, no entiendo cómo has podido hacerme esto, no me lo esperaba de ti. O, bueno, ¿por qué mentir? Se veía venir. Y, ¿sabes que es lo peor de todo? Que esto ya me lo hiciste una vez. Y, yo, como una tonta, te di otra oportunidad... Si lo llego a saber, te hubiese mandado a la mierda.
Bueno, ahora sólo me queda decir que ames igual que me "amabas" a mí a ésa a la que acabas de conocer hace un par de días, que seas feliz con ella; aunque espero que se dé cuenta de cómo eres, y ella te haga lo mismo que tú me hiciste a mí...
F*CK YOU!
Ahora no soy feliz, por tu culpa. De verdad, no entiendo cómo has podido hacerme esto, no me lo esperaba de ti. O, bueno, ¿por qué mentir? Se veía venir. Y, ¿sabes que es lo peor de todo? Que esto ya me lo hiciste una vez. Y, yo, como una tonta, te di otra oportunidad... Si lo llego a saber, te hubiese mandado a la mierda.
Bueno, ahora sólo me queda decir que ames igual que me "amabas" a mí a ésa a la que acabas de conocer hace un par de días, que seas feliz con ella; aunque espero que se dé cuenta de cómo eres, y ella te haga lo mismo que tú me hiciste a mí...
F*CK YOU!
martes, 26 de abril de 2011
Ni se me ha pasado por la cabeza borrar todos tus mensajes.
Bueno, sí, una vez, cuando decidí olvidarte. Pero no los borré. ¿Cómo quieres que los borre? Si son lo más bonito que me queda de ti. Tu mirada, tu sonrisa... todo desapareció. Incluso tú. Al menos, tengo nuestros mensajes, que cada vez que los leo recuerdo todos y cada uno de los momentos que pasamos juntos. Aunque sé que nunca se van a repetir. Los recuerdos, son los que me mantienen viva día a día. Por lo que... ¿cómo quieres que los borre?
Sí, tú me haces feliz.
Cuando te veo y me sonríes. Cuando nuestras miradas se cruzan, aunque sólo haya eso, miradas. Por supuesto, acompañadas de silencio. Cuando vienes y me abrazas. Cuando vienes y me besas. Cuando estoy contigo, siento que se detiene el tiempo, y nada más me importa, sólo tú y yo. Cuando dices que me quieres, que nunca habías querido tanto a alguien, que soy especial y que soy lo único que tienes. Cuando dices que eres feliz gracias a mí, que si yo no estuviera no sabrías lo que hacer, que soy todo para tí. Cuando siento que me has cambiado la vida, para bien, por supuesto. Sí, por todas estas cosas y más, me haces FELIZ. Te quiero.Co-razones ♥
No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de que sus caderas... Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da. Pero además la he visto seria, ser ella misma, y en serio que eso no se puede escribir en un poema. Por eso, eso que me cuentas de que mírala cómo bebe las cervezas, y cómo se revuelve sobre las baldosas y qué fácil parece a veces enamorarse. Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo y a la mierda con la autodestrucción...
Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente para decirte, venga, hazte un peta y me lo cuentas. No sabes lo que es despertarte y que ella se retuerza y bostece, luego te abrace y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy el primero que entiende, el que pierdas la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras, y los huevos por un mínimo roce de mejilla. Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento. Quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos. Que yo también la veo. Que cuando ella cruza por debajo del cielo solo el tonto mira al cielo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Que conozco su voz en formato susurro, y formato gemido y en formato secreto. Que me sé sus cicatrices, y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ría, y me sé lo de sus rodillas, y la forma que rozar las cuerdas de una guitarra.
Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también el número de sus escalones, y el numero de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías.
Que no sólo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores, y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo). Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella, rendida a ese puto milagro que supone que exista. Que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos, y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso el camino, y la he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo. Que lo de "Mira sí, un polvo es un polvo", y eso del tesoro pintado de rojo sobre sus uñas, y sólo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre.Que te entiendo. Que yo escribo sobre lo mismo. Sobre la misma. Que razones tenemos todos. Pero yo, muchas más que vosotros.
Aprecia lo que tienes antes de que sea tarde.
"No te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes"
Posiblemente una frase de las más escuchadas, y de las que tienen más razón. Posiblemente... ¿qué digo, posiblemente? REALMENTE es la frase a la que me ciño en estos momentos...
Puede que no lo viera, o que no quisiera verlo. Puede que no lo entendiera de otra forma o que no quisiera entenderlo. Puede que lo hiciese sin darme cuenta. Puede que no lo creyera o que no quisiera creerlo.
Sin embargo, ahora todo es diferente. Noto que llegué tarde. Suelo llegar tarde...
Sin embargo, ahora todo es diferente. Noto que llegué tarde. Suelo llegar tarde...
Dreams...*
Eso de soñar se ha convertido en una costumbre para mí. Soñar no es malo, porque en los sueños te imaginas que tienes lo que quieres, mayoritariamente esa persona que no te quiere, que pasa de ti. Pero tú te empeñas en querer a esa persona, aunque sabes que está mal, que no la debes querer, porque si la quieres sería... ¡ah, sí! amor no correspondido. No sé si me entiendes.
¿Pero, y lo feliz que te sientes en tus sueños, qué? No hay sensación para explicarlo. Sabes que no es real, pero pones todo tu esfuerzo en pensar que lo es. Que estás más feliz que nunca, que podrías rozar el cielo con un dedo y tienes a lo que quieres. Y, por supuesto, quieres a lo que tienes.
Me encanta soñar, y estoy orgullosa de ello. Creo que sólo quiero dormirme para soñar, y cuando estoy despierta sigo soñando. Es la mejor forma de escapar de la cruda realidad...
¿Pero, y lo feliz que te sientes en tus sueños, qué? No hay sensación para explicarlo. Sabes que no es real, pero pones todo tu esfuerzo en pensar que lo es. Que estás más feliz que nunca, que podrías rozar el cielo con un dedo y tienes a lo que quieres. Y, por supuesto, quieres a lo que tienes.
Me encanta soñar, y estoy orgullosa de ello. Creo que sólo quiero dormirme para soñar, y cuando estoy despierta sigo soñando. Es la mejor forma de escapar de la cruda realidad...
Deja el futuro para mañana.
Siempre estamos pendientes de que podrá pasar mañana, y así nos olvidamos de aprovechar cada segundo del presente. Desperdiciamos las cosas que la vida nos está ofreciendo, y cuando nos queremos dar cuenta ya es demasiado tarde. Por culpa de pensar en el mañana no supimos aprovechar el hoy, el ahora. Si hay algo de cierto en todo esto es que hay que aprovechar cada segundo, exprimirlo como si fuera el último. Lo único que conseguiremos pensando en el futuro será joderlo, porque lo que tenga que ser será; hagas lo que hagas, te pases las horas que te pases pensándolo, te jodas o te rías de él... Será como tenga que ser, no como tú quieres que sea. Si algo tiene que ser, será, pase el tiempo que pase.
lunes, 25 de abril de 2011
Decidió que podía hacerlo.
Decidió que lo lograría, decidió que era su momento, decidió que nada se interpondría en su camino, decidió que no era tan difícil hacer realidad un sueño. Decidió que iba a alcanzar sus metas; no solo lo iba a intentar, si no que también LO IBA A CONSEGUIR.
Gilipollas sin sentimientos...
Me resulta bastante difícil creer cómo has terminado con todo tan rápido. Ha sido limpio, parece que ni siquiera te ha dolido. No entiendo cómo has podido matar tantos sentimientos que se concentraban en muchísimo tiempo de amor, de "te quiero", de caricias, besos y abrazos. Has sido capaz de hacer que todo desapareciera de una manera tan efímera que ha quedado reducido a nada, parece que no es ni un mísero recuerdo. ¿Cómo lo has conseguido? ¿De verdad no te ha dolido, no has sentido nada cuando ponías punto y final a la felicidad, cuando con unas palabras decidías matarlo todo? Lo que más me sorprende de todo es la forma en la que ya dices que vuelves a amar, que vuelves a ser feliz; cómo pones mil fotos con esa nueva persona a la que dices querer para siempre, de la que dices que es la suerte de tu vida. Así, de un día para otro, usando las mismas palabras que usabas con la anterior.¿Cómo has podido olvidarlo todo, dejar un hueco vacío en tu mente y reemplazarlo tan rápido? ¿Qué capítulo me perdí de esta historia? No lo entiendo.
A él será el único al que ella ame de verdad.
Se encuentran en la mitad de un pasillo sin fin. Ella le mira y sus miradas se encuentran por un momento que parece eterno. Sabe que no debe mirarle pero le da igual, no quiere hacer lo que le indique su cabeza, si no lo que su corazón quiere que haga. Ve su chaqueta, la misma de siempre, color negro con adornos violetas, su pantalón vaquero roto por los extremos y sus deportivas color negro y azul que pisan un trozo del roto pantalón. Todo esto le recuerda a otros momentos, momentos imaginados que nunca han llegado a suceder, pero que ella a soñado mil veces, y que ahora, no debería recordar. Hace mucho que todo esto empezó, ella lo sabe, un día sin más empezó a sentir algo. No recuerda bien cómo, simplemente, un día decidió optar por amarle. Lo recuerda todo tan detalladamente, cada gesto, cada mirada, cada ocasión de decirle que le amaba. Hace demasiado que todo esto empezó, sin embargo, ella sigue amándole como entonces. Al fin descruzan sus miradas, y es entonces cuando ella entiende que, aunque no deba, no amará a otro de esa misma manera, no habrá otro igual. Se limitará a amarle a él y jugar a querer a otros. Queriendo a alguno y simplemente intentando olvidar con la compañía de otros muchos, sin embargo, no amará a otro de la misma forma.
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